Relaciones de Pareja y Romance

 

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domingo 15 de marzo de 2009

Aventuras de los Labios: ¿Por qué nos Besamos?

Los investigadores están revelando complejidades ocultas detrás del simple acto de besar, el cual transmite mensajes poderosos hacia su cerebro, cuerpo y pareja.

Por Chip Walter

Cuando la pasión toma el control, un beso reúne a dos humanos juntos en un intercambio de esencias, gustos, texturas, secretos y emociones. Besamos furtivamente, lascivamente, gentilmente, tímidamente, con hambre y exuberancia. Besamos durante la duración de la luz diurna y en la muerte de la noche. Damos besos ceremoniales, besos afectivos, besos con aire de Hollywood, besos de muerte y al menos, en los cuentos de hadas, y picoretes que resucitan princesas.

Los labios pudieron haber evolucionado primero para la alimentación y mas tarde se aplicaron para el habla, pero al besar se satisfacen diferentes tipos de hambre. En el cuerpo un beso desencadena una cascada de mensajes neurales y químicos que transmiten sensaciones táctiles, excitación sexual, sentimientos de proximidad estrecha, motivación y hasta euforia.

No todos los mensajes son internos. Después de todo, el beso es una aventura comunal. La fusión de dos cuerpos despacha comunicados a su pareja como datos poderosos que surgen de usted mismo. Los besos pueden contener información importante acerca de su estado y el futuro de la relación. Por mucho, y en parte, de acuerdo a recientes investigaciones, si el primer beso va mal, puede detener una relación prometedora que morirá en el camino.

Algunos científicos creen que la fusión de los labios evolucionó debido a que facilita la selección de pareja. “Besar” dijo el psicólogo evolucionista Gordon G. Gallup de la University at Albany, State University of New York, en el ultimo septiembre en una entrevista con la BBC, “involucra un muy complicado cambio de información –información olfatoria, información táctil y tipos posturales de ajustes que pueden intervenir dentro de los mecanismos subyacentes que evolucionaron en el inconsciente haciendo capaces a las personas para tomar determinaciones… acerca del grado en el cual ellas son genéticamente incompatibles”. El besar puede hasta revelar la extensión por la cual una pareja esta dispuesta a comprometerse para tener hijos, un asunto central de relación a largo plazo y crucial para la supervivencia de nuestra especie.

Satisfaciendo el Hambre

Sea lo que sea cuando estamos besando, nuestra historia evolutiva esta embebida dentro de este tierno, acto tempestuoso. En los 1960s el zoólogo y autor Desmond Morris, fue el primero en proponer que el besar había evolucionado desde la práctica en la cual las madres primates masticaban alimento para sus hijos y entonces los alimentaban boca-a-boca, con los labios fruncidos. Los chimpancés se alimentan de esta manera, por lo que nuestros ancestros homínidos probablemente, eso hacían también. Presionando los labios girados pudo entonces desarrollarse como una forma de confortar el hambre de los niños cuando el alimento era escaso y, con el tiempo, expresar amor y afecto en general. Las especies humanas pueden eventualmente haber tomado estos besos proto-parentales en su camino hasta convertirse en las variedades apasionadas que tenemos hoy en día.

Silenciosos mensajeros químicos llamados feromonas pudieron acelerar la evolución de los besos íntimos. Muchos animales y plantas usan feromonas para comunicarse con otros miembros de las mismas especies. Los insectos, en particular, se sabe que emiten feromonas como señal de alarma, por ejemplo, la presencia de un resto alimenticio, o la atracción sexual.

El porque los humanos sienten las feromonas es controvertido. Al contrarios de las ratas y los cerdos, en las personas no se sabe que tengan un detector especializado de feromonas, entre la nariz y la boca [ver “Sex and the Secret Nerve,” by R. Douglas Fields; Scientific American Mind, February/March 2007]. A pesar de esto, la bióloga Sarah Woodley de Duquesne University sugiere que se puede ser capaz de sentir las feromonas con nuestra nariz. Y la comunicación química podría explicar los curiosos hallazgos como el de la tendencia de los ciclos menstruales de los dormitorios femeninos que se junta para sincronizarse o la atracción de las mujeres hacia las esencias de las camisetas llevadas por hombres cuyos sistemas inmunológicos son genéticamente compatibles con el suyo. Las feromonas humanas pueden incluir a la androsterona, un componente químico del sudor masculino que puede aumentar el desea sexual en las mujeres, y las hormonas vaginales femeninas llamadas copulinas que algunos investigadores han encontrado que elevan los niveles de testosterona e incrementan el apetito sexual en los hombres.

Sí las feromonas juegan un papel en el cortejo humano y la procreación, entonces el besar puede ser una forma extremadamente efectiva para transmitirlas de una persona a otra. La conducta pudo por tanto haber evolucionado debido a que ayuda a los humanos a encontrar una pareja adecuada –haciendo el amor, o al menos la atracción, muy literalmente ciega.

Nosotros pudimos haber heredado el beso intimo de nuestros ancestros primates los Bonobos, lo cuales son genéticamente muy similares a nosotros (aunque nosotros no somos sus descendientes directos), quienes son un grupo particularmente apasionado, por ejemplo, el farmacólogo Frans B.M. de Waal de la Emory University quien recuerda a un cuidador de zoológico quien acepto que el pensaba que podría hacer un beso amistoso con uno de los bonobos, ¡hasta que el sintió la lengua del simio en su boca!

Buena Química

Desde que el besar evoluciono, el hecho se ve que ha sido adictivo. Los labios humanos disfrutan la capa delicada de piel sobre el cuerpo humano, y los labios están entre los más densamente poblados con neuronas sensoriales que cualquier otra región corporal. Cuando besamos, estas neuronas, junto con las de la lengua y la boca disparan mensajes al cerebro y al cuerpo, causando deleitables sensaciones, emociones intensas y reacciones físicas,

De los 12 o 13 nervios craneales que afectan la función cerebral, cinco son los que funcionan cuando besamos, enviando y trayendo mensajes desde nuestros labios, mejillas y nariz hacia el cerebro dando fragmentos de información acerca de la temperatura, gusto, olor y movimiento enteros de la aventura. Alguna de esta información llega a la corteza somato sensorial, una franja de tejido sobre la superficie del cerebro que representa la información táctil en un mapa del cuerpo. En este mapa, los labios cobran mucha importancia porque el tamaño de cada una representada por la región corporal es proporcional a la densidad de sus terminaciones nerviosas.

El besar suelta un cocktail de químicos que gobiernan el estrés humano, la motivación, las uniones sociales y la estimulación sexual. En un reciente estudio, la psicóloga Wendy L. Hill y su estudiante Carey A. Wilson del Lafayette College compararon los niveles de dos hormonas clave en 15 parejas colegiales macho-hembra antes y después que se besaran y antes y después hablaron uno con otro sosteniéndose de las manos. Una hormona, la oxitocina, esta involucrada en la fijación social, y otra, el cortisol, juega un papel en el estrés. Hill y Wilson predijeron que besar aumentaría los niveles de oxitocina, la cual también influye en el reconocimiento social, el orgasmo masculino y femenino, y el parto. Ellas esperaron que este efecto estuviera particularmente pronunciado en las mujeres del estudio, quienes reportaron elevados niveles de intimidad en sus relaciones. Ellas también predijeron un descenso en el cortisol. Debido a que el beso es presumiblemente un liberador del estrés.

Pero las investigadoras se sorprendieron al encontrar que los niveles de oxitocina se elevan solo en los hombres, mientras que esta descendió en las mujeres, después de que se besaron y se tomaron de las manos. Ellas concluyeron que las mujeres deben requerir más que un beso para sentirse emocionalmente conectadas o sexualmente excitadas durante el contacto físico. Las mujeres podrían, por ejemplo, necesitar una atmosfera mucho más romántica que el sitio experimental proporcionaba, especulan las autoras. El estudio que Hill y Wilson reportaron en noviembre del 2007 en la reunión anual de la Society for Neuroscience, reveló que los niveles de cortisol cayeron en ambos sexos sin importar la forma de intimidad, una insinuación de que el besar actúa en parte reduciendo el estrés.

Extendiendo que el beso esta asociado con el amor, el acto puede similarmente aumentar químicos cerebrales asociados con el placer, euforia y una motivación para conectarse con alguien. En el 2005 la antropóloga Helen Fisher de Rutger University y sus colegas reportaron el escaneo de 17 individuos cuando ellos miraban fijamente fotografías de personas con las cuales ellos estuvieron profundamente enamorados. Las investigadoras encontraron una tempestad inusual de actividad en dos regiones cerebrales que gobiernan el placer, la motivación y la recompensa, el área tegmental ventral derecha y el núcleo caudado derecho. Las drogas adictivas como la cocaína similarmente estimulan estos centros de recompensa por medio de la liberación del neurotransmisor dopamina. El amor, por lo visto, es un tipo de droga para nosotros los humanos.

Besar tiene efectos primarios en nosotros también. El desfile visceral ordena un incremento en el pulso y la presión sanguínea. Las pupilas se dilatan, la respiración se hace mas profunda, y los pensamiento racionales se retraen, por tanto el deseo suprime la prudencia y la auto-consciencia. Por su parte, los participantes están también embelesados en el cariño. Como el poeta Cummings una vez observó “Los besos son una mejor fe / que la sabiduría.”

Prueba Litmus


Aunque un beso puedo no ser sabio, puede ser el pivote para una relación “un baile” dice Alex “Hitch” Hitchens dice a su cliente y amigo en el 2005 en la película Hitch “uno busca, uno besa, esto es lo que… uno dispara, haciendo la diferencia entre “felicidad después de todo” y “¿Oh? El es solo un chico con el que quiero algo solo una vez”

¿Puede un beso ser tan poderoso? Algunos investigadores que en una reciente encuesta Gallup y sus colegas encontraron que el 59 por ciento de 58 hombres y 66 porciento de 122 mujeres admitieron que alguna vez se habían sentido atraídos por alguien solamente para encontrar que su interés se evaporaba después del primer beso. Los besos “malos” no tienen un particular defecto: en ellos simplemente no se encuentra lo adecuado –y ellos terminaron la relación romántica entonces y ahí—un beso de la muerte para esta pareja.

La razón por la que un beso adquiere tal peso, teoriza Gallup, es que este transmite información subconsciente acerca de la compatibilidad genética de una pareja prospecto. Su hipótesis es consistente con la idea de que el besar evolucionó de una estrategia de cortejo debido a que nos ayuda con el índice de parejas potenciales.

Desde una perspectiva Darwiniana, la selección sexual es la clave para transmitir sus enes. Para nosotros los humanos, la elección de pareja frecuentemente involucra el enamoramiento. Fisher escribió en su trabajo en el 2005 que este “mecanismo de atracción” en los humanos “evolucionó para capacitar a los individuos para concentrar su energía de apareamiento sobre otros asuntos específicos, por lo tanto conservando energía y facilitando la elección de pareja –un aspecto primario de la reproducción.”

De acuerdo a los recientes hallazgos de Gallup, el besar puede jugar un papel crucial en el progreso de una pareja pero es algo que difiere entre hombres y mujeres. En un estudio publicado en septiembre de 2007 Gallup y sus colegas encuestaron a 1,041 próximos a la graduación del colegio de ambos sexos acerca del besar. Para la mayoría de los hombres, un beso profundo fue con mucho una forma de avanzar al siguiente nivel de sexualidad. Pero las mujeres generalmente buscan tomar la relación al siguiente estado emocionalmente, valorando no simplemente si es que la otra persona seria una fuente primaria de primer nivel de DNA sino también si el podrá ser una buena pareja a largo plazo.

“las mujeres usan [el besar]… para proporcionar información acerca del nivel de compromiso si ellas están esperando estar de una continua relación” dijo Gallup a la BBC en septiembre. La búsqueda de los labios es por tanto un tipo de barómetro emocional: la más entusiasta de esta es, la relación más saludable.

Debido a quelas mujeres necesitan invertir mas energía en la producción de niños y tienen una ventana biológica mas corta en la cual se reproducen, ellas necesitan ser selectivas acerca de con quien ellas elegirán tener una pareja –y ellas no pueden darse el lujo de equivocarse. Por lo tanto, al menos para las mujeres, un beso apasionado puede ayudarlas a escoger una pareja que no solo sea un buen padre de los hijos sino también alguien que se comprometa lo suficiente para tener un apego con ellas.

Esto dice, que el beso no es estrictamente necesario desde un punto de vista evolutivo. La mayoría de otros animales no se besuquean y permanecen emparejados para producir descendencia. Ni aun todos los humanos besan. Al llegar el siglo 20th el científico danés Kristoffer Nyrop describió tribus finesas cuyos miembros se bañan juntos pero consideran al beso indecente. El 1897 el antropólogo francés Paul d’Enjoy reportó que los chinos relacionan el besar boca-a-boca puede ser tan horripilante como muchas gentes ven el canibalismo. En Mongolia algunos padres no besan a sus hijos (en su lugar ellos huelen sus cabezas).

En parte, mas del 10 porciento de la humanidad no se toca con sus labios, de acuerdo con el pionero de la etología humana Irenäus Eibl-Eibesfeldt, quien ahora encabeza el Max-Planck-Society Film Archive of Human Ethology in Andechs, Germany, escriben en su libro de 1970, Love and Hate: The Natural History of Behavior Patterns. Fisher publicó algo similar en 1992. Sus descubrimientos sugieren que cerca de 650 millones de miembros de las especies humanas no son maestros en el arte de la osculación, el término científico para el beso, esto es más que la población de cualquier nación de la tierra excepto China y la India.

Amor Torcido

Sin embargo, para las poblaciones que besan, la osculación lleva mensajes ocultos. El psicólogo Onur Güntürkün of the Ruhr-University of Bochum in Germany recientemente encuesto a 124 parejas besándose en publico en los EEUU, Alemania y Turquía y encontró que ellas ladean sus cabezas hacia el lado derecho dos veces mas frecuentemente antes que dejen de tocarse sus labios. El cabeceo derecho no puede explicar esta tendencia, debido a que es cuatro veces más común e acto de besar sobre el lado derecho. A su vez Güntürkün sospecha que el besamiento inclinado a la derecha resulta de una preferencia general que se desarrolla al final de la gestación y la infancia. Esta “asimetría conductual” esta relacionada con la lateralización de las funciones cerebrales como el habla y la advertencia espacial.

La naturaleza puede también influir en nuestra tendencia a inclinar a la derecha. Estudios demuestran que el 80% de las madres, ya sea que usen la mano derecha o la izquierda, mecen a sus infantes sobre el lado izquierdo. Los infantes arrullados, con la cara hacia arriba, sobre el lado izquierdo deben reclinarse a la derecha para ser amamantados o acariciados. Como resultado, la mayoría de nosotros hemos aprendido a asociar el calor y la seguridad cuando giramos a la derecha.

Algunos científicos han propuesto que aquellos que inclinan sus cabezas hacia la izquierda denuestan menos calor y amor que aquellos que la inclinan hacia la derecha. En una teoría, inclinarse hacia la derecha expone la mejilla izquierda, la cual es controlada por la mitad derecha del cerebro que es más emocional. Aunque en un estudio en el 2006 por el naturalista Julian Greenwood y sus colegas en Stranmillis University College in Belfast, Northern Ireland, dieron cuenta de esta noción. Los investigadores encontraron que el 77% de 240 estudiantes de pre-grado ladeaban hacia la derecha cuando besaban una muñeca sobre la mejilla o los labios. El inclinamiento a la derecha con una muñeca, un acto sin pasión, era casi tan prevalente entre los sujetos como entre 125 sujetos observados osculando en Belfast; ellos inclinaba la cabeza a la derecha el 80% del tiempo. La conclusión del beso a la derecha probablemente resulta de una preferencia motora, como ha hipotetizado Güntürkün, mas que algo emocional.

A pesar de todas estas observaciones, un beso continúa resintiéndose completamente a la disección científica. El estrecho escrutinio de las parejas ha iluminado nuevas complejidades entrelazadas a través de este acto simple y natural –y las preguntas para desenmascarar los secretos de la pasión y del amor no es posible que finalicen pronto. Porque el romance nos da misterios envidiable, y en alguna forma, los queremos como tales

ACERCA DEL AUTOR

CHIP WALTER es Author en Residence del Mellon Institute en la Carnegie Mellon University. Su libro mas reciente es Thumbs, Toes, and Tears: Y Other Traits That Make Us Human (Walker & Company, 2006). El actualmente esta escribiendo un libro acerca de cómo los genes y la conducta primaria subconscientemente da una forma mucho mayor a la conducta humana.



Enviado por Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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lunes 9 de marzo de 2009

La tensión matrimonial eleva el riesgo de síndrome metabólico y depresión en las mujeres

El mismo estudio descubrió que los hombres en estas mismas situaciones de difícil convivencia son más propensos a sentirse deprimidos pero a diferencia de las mujeres no se enfrentan a un mayor riesgo de síndrome metabólico.

Madrid (7/9-3-09).- La tensión matrimonial eleva en las mujeres el riesgo de depresión y síndrome metabólico, un grupo de factores de riesgo de enfermedad cardiaca, ictus y diabetes, según sugiere un estudio de la Universidad de Utah en Salk Lake City (Estados Unidos). Los resultados del trabajo se han hecho público en la reunión anual de la Sociedad Psicosomática Americana que se celebra en Chicago.

El síndrome metabólico se caracteriza por cinco síntomas: hipertensión, obesidad en la cintura, azúcar alta en sangre, niveles elevados de triglicéridos y bajos en HDL o colesterol bueno.

Los investigadores se planteaban que los aspectos negativos de los matrimonios como discusiones o enfados, se asociarían con niveles elevados de síndrome metabólico y anticipaban que esta relación se debía en parte a síntomas depresivos. Los resultados mostraron que esto era así en las esposas pero no en los maridos.

Según explica Nancy Henry, directora del estudio, "la diferencia de género es importante porque la enfermedad cardiaca es la causa principal de muerte en mujeres y hombres y seguimos descubriendo mucho sobre cómo las relaciones y el malestar emocional se asocia a la enfermedad cardiaca".

Otro estudio asociado a este y sobre el papel de la calidad del matrimonio en la enfermedad cardiaca muestra que los antecedentes de divorcio se asocian con enfermedad coronaria.

Los investigadores reclutaron para ambos estudios a 270 parejas que habían estado casadas durante una media de 20 años y que tenían entre 40 y 70 años de edad.

Cada pareja completó varios cuestionarios que incluían 10 escalas: tres evaluaban los aspectos positivos de la calidad del matrimonio como el apoyo mutuo, el cariño y la amistad y la confianza; tres medían los aspectos negativos como las discusiones, la hostilidad y la dimensión de los desacuerdos en aspectos como los hijos, el sexo, el dinero y la familia política; y cuatro examinaban los síntomas de depresión. Además, los participantes acudieron a una clínica universitaria para registrar exámenes sobre las características que integran el síndrome metabólico.

Los resultados del trabajo mostraron que las mujeres que decían sentir una mayor tensión marital eran más propensas a informar de síntomas depresivos y más síndrome metabólico. Por otro lado, los hombres decían experimentar más síntomas depresivos pero ni la tensión matrimonial ni la depresión se asociaron con sus niveles de síndrome metabólico.

Según explica Henry, "sabemos de estudios previos que las mujeres son más sensibles y reactivas ante los problemas de las relaciones que los hombres. Los resultados del estudio sugieren que estos problemas podrían afectar a su salud. Conocer la salud emocional y de la relación de las parejas podría ser un importante factor para comprender la salud física. Mejorar las relaciones íntimas podría ayudar al bienestar emocional y físico".

http://www.azprensa.com/

 

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lunes 9 de febrero de 2009

El amor, de la pasión loca a las hormonas

Según la ciencia, el deseo, el enamoramiento y la pareja estable son un festival hormonal: la testosterona despierta el deseo, la dopamina hace que veamos perfecto al ser amado, la oxitocina, que vivamos en pareja. Opiniones de la neurobiología y el psicoanálisis.

"¡Oh, si él me besara con besos de su boca! / Porque mejores son tus amores que el vino" dice el Cantar de los Cantares, el libro que en la Biblia se le atribuye a Salomón. De amores, justamente, es de lo que se está ocupando la ciencia en estos tiempos: parece que todo aquello de las almas gemelas, las medias naranjas y del hasta que la muerte nos separe es pura química.

Eso dicen los últimos estudios realizados por antropólogos, médicos, neurobiólogos, psicólogos y profesores universitarios del primer mundo. Por ejemplo, la antropóloga Helen Fisher, de la Universidad de Rutgers, EE.UU.-, se basa en el estudio de imágenes cerebrales para definir el amor como un proceso de tres etapas. Primero, un impulso sexual indiscriminado; segundo, la atracción selectiva y en último término, el cariño, aquello que sostiene a las parejas más allá de la pasión. Y todo se relaciona con hormonas: la primera fase está regulada por la testosterona.

La segunda fase, el enamoramiento o amor romántico. Es esa etapa que los científicos describen como una deformación perceptiva por la que se agigantan las virtudes y se ignoran los defectos del otro. ¿Por qué sucede eso? Porque en ese momento hay un alto nivel de dopamina en los circuitos del placer del cerebro.

Ahora es el turno de la tercera etapa, el cariño, eso que en el mejor de los casos sucede después del año y medio que dura la pasión. Ahí entran a jugar la oxitocina y la vasopresina, otras dos hormonas que actúan sobre el circuito de la recompensa cerebral. La posibilidad de actuar de estas hormonas está regulada por un gen que, según se posea su versión estándar o una variante, la persona propenderá al matrimonio o a la soltería.

Pero esto no es todo: la infidelidad también tiene su causa hormonal. En el caso de los varones, cuanta más testosterona, más sexo. En el caso de las mujeres, la excusa es el estradiol. Las que tienen altos niveles de esta hormona son propensas a la infidelidad.

Y hay más: aquello de " billetera mata galán" pasó de refrán popular a tesis científica.

Académicos de la Universidad de Newcastle, en Gran Bretaña, estudiaron la información reunida en la encuesta de Salud y Vida Familiar realizada en China a cinco mil personas. Entre ellas, había 1.534 mujeres: 121 siempre tenían orgasmo; 762, de vez en cuando y 243 casi nunca o nunca.

Seg ún el doc tor Thoma s Pollet, uno de los líderes de la investigación, el dinero era uno de los factores más importantes para la felicidad de las mujeres: "Descubrimos que el mayor ingreso del hombre ejercía un efecto muy positivo sobre la frecuencia de los orgasmos femeninos", declaró el especialista. En síntesis, se trataría de "una adaptación evolutiva para diferenciar a los machos según su calidad".


OTRAS MIRADAS

Por su parte, el neurobiólogo Diego Golombek, investigador del Conicet y autor de "Sexo, Drogas y Biología (y un poco de Rock And Roll"), entre muchos otros libros, no coincide con el doctor Pollet: "El placer que acompaña al acto sexual, tanto en machos como en hembras, podría ser interpretado como un carácter que fue seleccionado favorablemente a lo largo de la evolución para favorecer la reproducción. Pero considerar al orgasmo femenino de otra manera, diferenciándolo tan tajantemente del masculino, me suena a trasfondo moral y hasta puritano", afirma.

L os estudios citados describen a la sexualidad como si siempre tuviera fines reproductivos. Al respecto, Golombek relativiza: "La fuerza impulsora del comportamiento animal es la continuidad de la especie, desde amebas a humanos. Pero los humanos incorporan la cultura, que inf luye notoriamente sobre la conducta sexual. Nuestro comportamiento es una combinación de mandatos biológicos y modulaciones culturales".

Otra mirada, insoslayable en estas tierras freudianas y lacanianas, es la psicoanalítica. El licenciado Hugo Litvinoff, analista de la Asociación Psicoanalítica Argentina, lleva la polémica más lejos que Golombek: "¿¡Qué tiene que ver la sexualidad con la reproducción?! Las bacterias, las plantas y todo el reino animal se reproduce sin que exista en ellos nada parecido al amor. El individuo en soledad se angustia y busca en otro la perfección".

"Con o sin amor", explica el psicoanalista, "la sexualidad es el medio privilegiado para obtener placer. Hay individuos cuya principal actividad sexual transcurre en sueño y otros que la subliman en actividades artísticas o científicas. La entrega genital no es un hecho mecánico sino una actividad plagada de fantasías conscientes e inconscientes de todo tipo. En ellas muy ocasionalmente participa el deseo de tener un hijo".

Respecto de las billeteras afrodisíacas, Litvinoff es concluyente: "Es frecuente que la mujer que se casa por interés desprecie al dueño del dinero y en la intimidad cierre los ojos y se imagine con otro".

http://www.larazon.com.ar/

 

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domingo 8 de febrero de 2009

Cuánto tiempo llevas perdonándolo

Muchas parejas, basadas en la máxima de que "el amor lo perdona todo", están convencidas de que deben tolerar y soportar todo lo que venga: desde gritos, insultos, maltrato psicológico y físico -y, ¿por qué no?- hasta la muerte misma a manos del cónyuge.

Vale recordar, de entrada, algo importantísimo: el amor, si es genuino, jamás propicia jueguitos de víctima-verdugo.

A pesar de la humillación que produce la violencia física o verbal, la dependencia emocional y material hace que muchas mujeres soporten una situación a todas luces indigna, que tarde o temprano termina por pulverizar su autoestima.

"¿Qué debo hacer, tolerarlo?", es la pregunta de un sinfín de mujeres. Los especialistas no se han puesto totalmente de acuerdo. Una corriente de terapistas familiares maneja la teoría denominada cero tolerancia, la cual aconseja que a la primera agresión verbal -así sea considerada "menor"- deben tomarse medidas precautorias y correctivas.

Otros opinan que sí debe ponerse un límite a cualquier agresión, pero considerando otros elementos del contexto y de la historia de la propia pareja antes de tomar una decisión, lo cual complica el asunto.

Salto triple, pero con red

Factores como el grado de dependencia, la falta de equidad, la red familiar y social de las personas agredidas, los sistemas de protección con que cuentan, entre otros, son indicadores a tomar en cuenta.

Por ejemplo, una mujer sola y aislada, sin relaciones con amigas(os) y sin una red familiar de apoyo, debe fortalecer los apoyos antes de actuar contra su agresor, porque de lo contrario podría poner en peligro su vida misma. Contar con una red social -que incluye medios económicos, un lugar donde vivir, e incluso cambiar de trabajo en un momento extremo- le será de gran ayuda en el momento en que decida separarse, si es el caso. Si cuenta con un soporte social es aconsejable que actúe de manera inmediata ante la agresión.

Hay otros elementos como el uso de alcohol o de drogas por parte de los agresores -generalmente varones-, que agravan la situación. No les es fácil aceptar que empiezan a tener problemas con el manejo de la bebida y suelen expresarse en agresiones hacia la pareja.

Lo más recomendable es hacer una lectura de la agresión o de la violencia como si ésta fuera un síntoma de otro problema, y plantear la necesidad de solicitar ayuda para resolverlo. Se ha demostrado que pocas personas pueden resolver solas el conflicto.

Los grupos de ayuda mutua de hombres que se reconocen violentos son un gran auxiliar; revelan que las agresiones son expresión de una inseguridad básica o de una necesidad de autoafirmación ante ansiedades muy intensas, que deben ser resueltas de otra manera.

En ocasiones se recomienda la terapia de pareja. No obstante, si el problema es fundamentalmente de agresión del varón hacia la mujer, puede resultar contraproducente. Por eso, la ayuda debe empezar por quien agrede. Posteriormente, si se requiere, se solicitará ayuda para la pareja.

Lo más importante: haz caso a las luces amarillas, antes de que las rojas te obnubilen.

30 de enero de 2009 (todamujer)

http://www.derf.com.ar/


 

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viernes 6 de febrero de 2009

Expertos afirman que una buena relación de pareja beneficia la salud

Martes 27 de Enero de 2009
Fuente :La Segunda Online

Cuando está en pareja y enamorado, el ser humano se siente pleno y lleno de energía. Esa sensación de felicidad no es sólo una ilusión. La causa de este bienestar es la secreción de una serie de hormonas -endorfinas, serotonina, feniletilamina y la oxitocina- que se relaciona con el placer, el sexo y lo que se identifica como el sentimiento del amor.

Pero esta descarga de estrés, que contribuye a eliminar estados de depresión y mejorar la calidad de vida, no es el único efecto que produce un romance feliz. Según un estudio de la Universidad de Harvard, las mujeres casadas tienen el 20 por ciento menos de probabilidad de morir de diversas causas, en comparación a las solteras. En tanto, los hombres casados son entre dos y tres veces menos propensos a fallecer de causas como el suicidio o enfermedades cardíacas que los solteros.

La Directora de la Escuela de Sicología de la Universidad Mayor, Ana María Zlachevsky, coincide con que “vivir en pareja es una aventura que bien vale la pena experimentar”, esto porque “las estadísticas dicen que los casados viven más y tienen una mejor calidad de vida, esto si la relación de a dos no es conflictiva”.

Disputas y estrés

Asimismo, si la relación en la pareja pasa por una etapa conflictiva y se generan circunstancias con alta carga de estrés, el organismo también puede sufrir las consecuencias. Según un estudio de la Universidad de Utah, las parejas que presentan relaciones problemáticas experimentan endurecimiento de las arterias coronarias, lo que podría generar serios contratiempos cardíacos.

Otra investigación de la Universidad de Ohio asegura que una discusión típica de una pareja casada puede retrasar la curación de una herida en al menos un día. Las parejas con alta carga de hostilidad sanaban con índices del 60% más bajos que los que tenían menores niveles de discordia.

“Los conflictos generan estrés, ansiedad, depresión, beber excesivo, tomar tranquilizantes y a veces violencia. En términos biológicos inciden en las enfermedades al corazón, inmunológicas, dolores crónicos, e incluso aumentan la probabilidad de accidentes de tráfico”, enfatiza la sicóloga Ana María Zlachevsky de la Universidad Mayor.

Otro estudio de parejas de recién casados realizado por la Universidad de Ohio encontró que la conducta hostil y negativa fue asociada con un descenso en la respuesta del sistema inmunológico. “La vida en pareja sin problemas no existe, según afirma Zlachevsky. “En circunstancias normales, las parejas pasan por períodos mejores y otros no tan buenos. Por lo general, se amoldan y dejan pasar los conflictos”, puntualiza.

“Los cambios positivos y negativos son fuentes de estrés y exigen a los miembros de la pareja a poner en marcha sus habilidades de comunicación y de resolución de conflictos que si no lo saben manejar los puede afectar seriamente”, concluye Zlachevsky.

http://www.lasegunda.com/

 

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domingo 1 de febrero de 2009

Tener a la pareja ideal ayuda a dormir bien

La pareja ideal ayuda a dormir bien

Las mujeres que son felices con sus maridos o parejas tienen menos problemas para dormir que las solteras.


Nueva York (EU). Olvídate de contar ovejas, tira las pastillas para dormir y no te molestes en beber un vaso de leche caliente antes de ir a la cama: un buen remedio para las mujeres con problemas de sueño es un matrimonio feliz.

Un equipo de investigadores de la University of Pittsburg, en Estados Unidos, descubrió que las mujeres que son felices con sus maridos o parejas tienen menos problemas para dormir que las solteras.

Las preocupaciones económicas, el consumo de alcohol y cafeína y la constancia en las relaciones sexuales no influirían tanto como la felicidad conyugal cuando se trata de conseguir ocho horas de sueño por día.

"Nos dimos cuenta de que las mujeres felizmente casadas se quejan menos de alteraciones en el sueño, lo que incluye dificultades a la hora de dormirse, despertares durante la noche y temprano a la mañana y un sueño inquieto, comparado con las mujeres con menor felicidad conyugal", indicó Wendy Troxel, profesora asociada de psiquiatría al frente del estudio.

Las mujeres se suelen quejar más que los hombres de padecer dificultades para dormir, pero gran parte del estudio se ha centrado en cómo los problemas masculinos durante el descanso, como roncar o sufrir apnea del sueño, afectan a sus mujeres.

Troxel y su equipo abordaron el problema de otra manera. Entrevistaron a 1.938 mujeres de entre 42 y 52 años, con diferente origen étnico y de siete de grandes ciudades de Estados Unidos, para investigar la relación entre la felicidad matrimonial y el sueño.

Los investigadores también estudiaron otros factores que podían contribuir al insomnio, como síntomas depresivos, apuros económicos y problemas laborales, el consumo de alcohol y cafeína, los niños y la actividad sexual.

"Los resultados mostraron que incluso después de tener en cuenta todos estos factores que son conocidos por cómo afectan al sueño, el nivel de felicidad matrimonial surgió como un factor de riesgo independiente para la existencia de irregularidades en el sueño", afirmó en un comunicado Troxel, cuyo estudio fue publicado en Behavioral Sleep Medicine.

Las mujeres caucásicas y afroamericanas se mostraron más quejumbrosas que las japonesas, las latinas y las chinas, a la vez que las caucásicas y las japonesas fueron las que dijeron estar más felices en sus matrimonios.

"Estar felizmente casada se asoció con una cantidad menor de problemas de insomnio, incluso después de tener en cuenta la medicación para el sueño", explicó Troxel a Reuters.

En el estudio participaron mujeres afroamericanas de Boston, Chicago, Detroit y Pittsburg, chinas de Oakland y California, japonesas de Los Angeles y latinas de Newark.

http://www.terra.com.mx/

 

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domingo 25 de enero de 2009

Enfrentar la infidelidad

Cuando la pareja antes fue infiel, ellas hacen exactamente lo mismo, aun con la consecuencia que esto tiene para ambos: Un distanciamiento amoroso muy marcado.

Ciudad de México (México). Tal vez te ha pasado, o en este momento te encuentras ante esta complicada situación: tu pareja te fue infiel. Probablemente no lo puedes creer o quizá no sabes qué hacer con lo que sientes. Algo que te puede ayudar a enfrentar este dilema, es tratar de entender sus causas y consecuencias.

Raquel Liberman, psicóloga y psicoterapeuta docente del Instituto Mexicano de la Pareja, explica que es un fenómeno complejo, y que tanto en hombres como en mujeres puede tener diversas causas. “En el caso de las mujeres, uno de los motivos puede ser la búsqueda de la revancha. Cuando la pareja antes fue infiel, ellas hacen exactamente lo mismo, aun con la consecuencia que esto tiene para ambos: Un distanciamiento amoroso muy marcado”, asegura.

Añade que también puede deberse a un sentido de independencia y libertad mal entendido. “Esto viene de un error muy grande: Entender la sexualidad sólo como una dinámica física, pues en realidad es un compromiso sentimental; es un vínculo real con la pareja de los más profundos. Muchas veces, no se capta la trascendencia que tiene buscar la plenitud en este aspecto con la misma persona y evolucionar en conjunto”.

Además, hay que tomar en cuenta las características de personalidad. Si una mujer es irresponsable, indecisa, no se entrega y por esto, empieza a sentir que le falta algo, el problema está en ella. Sin embargo, algunas creen que pueden cubrir ese vacío interno y encontrar esos elementos con alguien más, en vez de trabajar con su pareja para que ambos se los puedan proporcionar mutuamente.

Pese a ello, todo puede rescatarse en una pareja, menos el que uno de los dos esté totalmente decidido a dejar al otro. Cuando una relación se daña por una infidelidad, es grave, pero la magnitud la miden quienes viven esa situación, que puede ser superable o no, pero sí es posible trabajar a favor de ella.

En este punto, explica la especialista, el hombre debe revisar sus fallas, qué pasó con él y con su pareja, y con el compromiso que hicieron para los dos. Si tiene sentimientos negativos que no puede superar, será mejor que no continúe con esa persona, pero también es importante que trabaje consigo mismo, pues probablemente quedó dañado. Por otro lado, si decide continuar, hay que reacomodar la situación y enfrentar los errores de ambas partes. Si se derivó por la búsqueda de algo, hay que revisar qué falta, para mejorar ese aspecto y hacer un nuevo compromiso.

Siempre es una relación disfuncional la que lleva a la infidelidad. Por ello, es importante que a través de un ejercicio de honestidad y amor entiendas lo que pasó, aceptes y no permitas que suceda nuevamente, ya que este tipo de situaciones lastiman la autoestima y los sentimientos de los involucrados.

Con información de FMU

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